Para saber si tu lentilla de contacto está bien colocada, sigue estos pasos:
Comodidad: La lentilla debe sentirse cómoda y no debe causar molestias. Si sientes que algo está en tu ojo o te molesta, puede que la lentilla no esté bien colocada.
Visión clara: Debes notar una mejora en tu visión. Si tienes visión borrosa o distorsionada, es posible que la lentilla no esté en su lugar o que no sea la adecuada para ti.
Posición: Si sientes que la lentilla está en el lugar correcto, debe adaptarse perfectamente a la forma de tu ojo. Si está desplazada o te resulta difícil mover el ojo, puede estar mal colocada.
Si experimentas molestias o tienes dudas, consulta con un óptico o oftalmólogo para asegurarte de que tus lentillas de contacto están correctamente colocadas.